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domingo, 22 de noviembre de 2015

Referentes. Cecil Beaton

Debo agradecer a grandes maestros de la fotografía, como Cecil Beaton,  que alimentaran mi fascinación por la iluminación con luz continua y el sabor del claroscuro. Beaton, que además de un gran fotógrafo era un dandi auténtico, nos muestra con su trabajo que es posible sublimar el diseño de decorados y el vestuario, para hacer con todo ello "Arte", en el más amplio sentido de la palabra.

      © Cecil Beaton

       © Cecil Beaton.

     © Cecil Beaton.

La escultura y la pintura influyeron en su estilo, contribuyendo en la construcción de un lenguaje cargado de glamour y un cierto sentido dramático. Siempre envidié su intuición para adivinar el futuro de las tendencias, que le situaron en la vanguardia durante más de 50 años de profesión. Fotógrafos relevantes como Mario Testino o David Bailey se han inspirado en su obra en muchas ocasiones.



     © Cecil Beaton.

El maestro fusionó en fotografía su admiración por la pintura y la escultura.  En algunas imágenes que captó de Marlene Dietrich, las pinceladas se hacen patentes al recordar las delgadas figuras que recreaba Durero.  En 1928 fotografió a Edith Sitwell, que aparece en la imagen tendida en un suelo que revela una textura pétrea, similar a la de un mausoleo de estilo gótico. Ya en los años 60, Mick Jagger rememoró en una de sus fotografías la figura de un hombre que sufre, al estilo de los pintados por artistas italianos de la pintura del Quattrocento. Mucho antes, en 1937, fotografió a Salvador Dalí detrás de su composición Pareja con cabeza llena de nubes, y  en 1947 fotografió el perfil del todavía jovencísimo Marlon Brando, que estudiaba el texto de Un tranvía llamado deseo.
Beaton provenía de una familia burguesa, y en parte ello le ayudó en su camino hacia los círculos de la élite más sofisticada de Inglaterra y de todo el mundo.
Quizás tener como compañeros de estudio a  Cyril Connolly y George Orwell le  influyera de alguna manera, aunque abandonó la Universidad sin acabar la carrera de Arquitectura.
Desde 1927, año en el que comienza a trabajar en Vogue, y hasta bien entrados los años sesenta, no hubo celebridad que escapara a la curiosidad de su objetivo.
Sigue siendo un referente importante para mí al que en ocasiones intento imitar, obviamente con la mentalidad y las formas de un agradecido estudiante.

      © Guillermo Asián.


viernes, 15 de julio de 2011

David Bailey











Photographer: David Bailey
Model: Abbey Lee Kershaw, Susie Bick
David Bailey nació el 2 de enero de 1938 (Leytonstone, Londres). Su padre, Herbert, era cortador de sastre. Una no diagnosticada dislexia hizo que sus estudios fueran difíciles. Entonces, Bailey desarrolló un amor por la historia natural, y esto lo llevó a la fotografía. A los quince años abandona los estudios y se hace repartidor de correos. Es por esta época cuando se compra su primera cámara, una Rolleiflex. Se formó en la fotografía como autodidacta, antes de servir en la Fuerza Aérea Real de Malasia en 1957.




En 1959 se convirtió en asistente de fotografía en el estudio de John French, antes de ser contratado como fotógrafo de moda de Vogue en 1960.



Junto con Terence Donovan y Brian Duffy, ayudó a crear la "Swinging London' de la década de 1960: una cultura de la alta costura y celebridades chic. Los tres fotógrafos se codeaban con actores, músicos y demás personajes públicos, de esta forma se encontraron elevados al estatus de celebridad.



De la supermodelo Jean Shrimpton, Bailey dijo:
" Ella era la magia y la cámara también la quería. En cierto modo, era la modelo más barata del mundo, sólo era necesario disparar medio rollo de película y ya lo tenías. Tenía el don de situarse en el lugar correcto, ella sabía dónde estaba la luz, no era más que natural".


Bailey ha estado casado cuatro veces: en 1960 con Rosemary Bramble; en 1965 con la actriz Catherine Deneuve (divorciados en 1972); en 1975 con la modelo Marie Helvin, y en 1986 con la modelo Catherine Dyer,  con quien sigue casado. Amante del arte, adora a Picasso.



David Bailey afirma "adorar" a las mujeres, como demuestra, entre otras cosas, el hecho de que vaya ya por su cuarto matrimonio, pero prefiere a los hombres como modelos cuando se trata de fotografiar desnudos.
"El cuerpo del varón es más hermoso, porque tiene una línea más elegante", explica Bailey, que ha retratado a todo tipo de personajes famosos, desde los Beatles, Peter Sellers o Brigitte Bardot, hasta Lady Di o el pintor Francis Bacon.
En declaraciones al Daily Telegraph, el famoso fotógrafo británico, de 73 años, afirma que por dos millones de libras fotografiaría "aunque fuera a Stalin o a Hitler" porque, dice, "no soy un filósofo moral".
"Se me acusa de ser comercial, pero no lo soy más que el 90 por ciento de los pintores renacentistas, que sólo hacían publicidad para el Vaticano", explica Bailey, que ha recibido el encargo de fotografiar al líder conservador británico David Cameron para la edición americana de la revista "Vanity Fair".
Preguntado si le gustaría fotografiar a los dos nietos de la reina Isabel II, los príncipes Guillermo y Enrique, Bailey responde: "No son precisamente Bob Dylan. Las personas tienen que haber hecho algo" para que él las fotografíe.
Bailey, que estuvo casado con la bella actriz Catherine Deneuve y a quien se le atribuyen muchos otros romances, critica lo que califica de "adicción al sexo actual".
"¿Se trata sólo de acostarse con mucha gente? -comenta en tono crítico- Creo que a Tiger Woods le gustaba eso. Y, a decir verdad, creo que lo hacen ahora también muchas chicas, tal vez incluso más que los hombres. En los años sesenta, uno tardaba de tres a seis meses en llevarse a una muchacha a la cama, ahora sólo se tardan de tres a seis minutos", dice.



Bailey ha expresado su hartazgo del tipo de modelos que se busca hoy, que parecen androides o maniquíes de escaparate, según declara en una entrevista en The Times.
"Las retocan tanto que no parecen reales. No son interesantes. Y es imposible también saber quién es el autor de la fotografía. Antes sí era posible. Las fotos tenían personalidad".
"Antes se podía distinguir a una mujer fotografiada por Helmut, Newton, Cecil, Beaton o por quien fuera. "Una mujer Bailey tiene un aire muy distintivo. Es una mujer de carne y hueso, una mujer sexual", afirma.
Bailey, que inspiró al cineasta italiano Michelangelo Antonioni el personaje que interpretó David Hemmings en la película "Blow up", de1966, no ha dejado de trabajar desde entonces.
Sigue colaborando con el grupo editorial Condé Nast, sobre todo para las revistas Vogue, Vanity Fair y GQ, y ha publicado cuatro libros en los tres últimos años, a los que se sumarán pronto otros seis.
El fotógrafo reconoce, por otro lado, que los dos primeros fotógrafos de moda o directores de arte que le contrataron se fijaron en él porque eran homosexuales.
"Si no fuese por ellos, yo seguiría hoy conduciendo un autobús", afirma.

Via: Papermode